El pasado fin de semana se celebró en Madrid uno de los mayores eventos del mundo otaku de España, la Japan Weekend. Un año más, IFEMA fue el escenario del reencuentro de grandes amigos que viven en distintos puntos del país y comparten la misma pasión por el manga, el anime y el cosplay.
Este tipo de eventos, que se repiten prácticamente cada mes a lo largo de la geografía española, son un escaparate para todo tipo de artistas, ilustradores, artesanos y escritores que exponen y venden sus obras. Creadores que se preparan durante varios días para darse a conocer y relacionarse con el público.
Estos eventos también son una oportunidad única para conocer a tu artista o actriz de doblaje favorita, escuchar música o deleitarte con los trabajados disfraces basados en personajes de dibujos japoneses o videojuegos (cosplay). Y es en estos cosplays donde radica su esencia: la diversidad. El hecho de que una persona, con absoluta libertad, adopte el rol, de género o de cualquier otra cosa, sin que nadie le insulte o le señale con el dedo, en un ambiente amigable y diverso.

En este amplio reportaje divido en varias partes, conoceremos al equipo de doblaje de la serie Oshi No Ko, charlaremos con escritoras, pasearemos por los stands de los artistas, nos adentraremos en el mundo del erocosplay (cosplay de contenido erótico), y disfrutaremos del tradicional concurso de cosplays.
Además, informaremos sobre la polémica del aumento de precio de las entradas, el desaprovechado espacio en el pabellón 4 del recinto ferial madrileño, la falta de puestos de comida o algún supuesto caso de explotación laboral que se han denunciado en redes sociales.
Para eso está el periodismo. Para informar, para debatir, para reflexionar y para explicar.
Las voces de doblaje, el alma de las series
Cuando vemos una serie o una película, salvo que queramos verla en versión original, sus personajes nos hablan en perfecto castellano. Así, en una serie de animación sobre una cantante japonesa los personajes dominan la lengua de Cervantes.
Todo esto es gracias al equipo de doblaje: directores, traductores y actores que se ponen literalmente en la piel de los personajes con tal de que nosotros no tengamos que leer textos debajo de nuestras pantallas, y que las frases que pronuncian tengan cierto sentido en nuestra cultura.
En la Japan Weekend de este año, los equipos de doblaje de las series de anime Dan Da Dan y de Oshi No Ko mantuvieron encuentros con cientos de fans que estaban deseando conocerles.
Quien escribe estas líneas se sentó en primera fila de la segunda serie. Conozco a Salvi Garrido, que hizo de maestro de ceremonias, y a Henar Hernández y Gracia Comitre, dos de sus actrices de doblaje, por su participación en el doblaje no oficial del Resident Evil 1 original de 1996, videojuego de la primera generación de PlayStation.
En este artículo voy a evitar destripar la trama en la medida de lo posible, para que la audiencia pueda ver la serie, que está en Netflix y en AnimeBox, sin mayor problema.

Hernández y Comitre encarnan a los personajes de Ruby y de Kana, respectivamente, en Oshi No Ko. ¿Y de qué va esta serie? En resumidas cuentas, de dos de los mejores seguidores de una idol japonesa, Ai Hoshino, que se reencarnaron en sus hijos. La serie mezcla fantasía con misterio (por un asesinato), pero es a su vez una seria crítica al mundo del espectáculo, de las redes sociales, de los influencers y de la exposición mediática. Trata temas adultos como el suicidio o el odio en redes sociales de una forma magistral, directa, que te engancha desde el principio.
Junto a estas actrices de doblaje, participaron también el que quizás es el principal protagonista de la obra, Aqua (interpretado por Gago Montesinos) y otro personaje principal, Akane (marta Argota).
Entre otras cosas, Hernández explicó la importancia de la preparación previa del personaje, agradeciendo que le toquen personajes con energía. Por su parte, Comitre explicó que se vio la serie y que, a nivel personal, es uno de los mejores personajes que ha interpretado. Destacar que esta actriz es también otaku, asiste a todos los eventos que puede, y disfruta mucho de su trabajo. Además, es mítica la frase de Kana «repite eso y te arreo un sopapo que te reviento», claro ejemplo de la importancia de las adaptaciones a nuestro idioma.
Como curiosidad, la directora obligó a Argota a verse el primer capítulo de la serie, donde sale Ai, ya que el personaje al que da vida con su voz, Akane, interpreta a la propia Ai. Es decir, tuvo que interpretar dos personajes en uno. Al igual que sucede con Montesinos y Hernández.
Tras la hora y media de charla y un sorteo de la serie, las actrices estuvieron firmando durante al menos un par de horas a los seguidores de la serie. Lástima que un servidor no pudiera haber charlado más con ellas.
Siempre nos quedará la magia del doblaje.
Un viaje por la literatura
Proseguimos el viaje. Y no hay mejor forma de viajar que a través de los libros. Libros como «Entre mundos», de la abogada e historiadora zaragozana Alma Mínguez, «La Sirin», de la periodista madrileña Laura Blanco, o «Entre dulces y plastilina», de la también actriz y cantante madrileña Clara Gillman.

Con respecto al primero de estos tesoros artísticos, Mínguez ha escrito todo un mundo de fantasía y aventura en su saga. Editado por la editorial Titanium, ya va por su cuarta edición, y destaca un buen desarrollo de los personajes y de los propios escenarios (mapas incluidos). Explica a este medio que su mayor inspiración han sido las obras de steampunk, género que mezcla romanticismo con nuevas tecnologías en la época victoriana. Además, en su interior hay dibujos de los propios personajes, algo que no se suele encontrar en el género mucho.

Las dos últimas obras citadas han sido publicadas por la editorial Valhalla Ediciones. Concretamente, dentro de la Colección Valkiria. «La Sirin» explora el mundo vampírico, pero no desde un punto de vista cinematográfico sino más bien tomando como puno de partida el popular juego de rol «Vampire, la Mascarada», al que yo mismo jugaba de más joven. Blanco desarrolla todo un universo con distintos clanes vampíricos en una historia de romance y fantasía que satisfará el apetito de cientos de personas jugadoras de rol y de seguidoras del mundo mítico iniciado por Bram Stoker. Ya va por su segunda edición y recibe buenas críticas de influencers lectoras.

El último de los libros, «Entre dulces y plastilina», subtitulado «El dedo de la muerte», viaja a un mundo por desgracia más realista, los problemas de la salud mental en las personas jóvenes y los suicidios, si bien combinándolo con elementos de fantasía romántica, en un estilo que recuerda a «El caballero de la armadura oxidada».

Ha sido prácticamente imposible leer en una semana estos tres fantásticos libros. Unos libros que me han vuelto a reenganchar con la cultura. Una cultura que nos hace viajar sin movernos de la silla o de la cama.
Una cultura, la otaku, por la que mañana seguiremos caminando y explorando en la segunda parte del reportaje.






